Movimientos del espíritu y Movimientos del alma

Bert Hellinger

Sintonizamos con ese movimiento y nos retiramos. Hasta que este espíritu se haga cargo de este movimiento en lugar de nosotros y tenga una observación a ese nivel, tenemos que estar completamente puros de toda intención, también de la intención de ayudar. Solamente estamos presentes y luego en sintonía con este movimiento nos van llegando las señales de lo que debemos hacer y siempre una sola señal, la indicación para el próximo paso. Por lo tanto nunca sabemos cómo va a terminar. Al final se pone de manifiesto.

Y ahora, si empezamos a intervenir con algún tipo de miedo. ¿Qué va a ocurrir? ¿Qué va a decir la gente por ejemplo? Es que repentinamente queremos regresar al nivel del hacer. Mi observación es: el espíritu no tiene consideraciones, no permite ningún tipo de tutela por nuestra parte. Comenzamos un camino de crecimiento espiritual, pero luego si miramos los resultados, ¿no es maravilloso? Sin embargo, nosotros ¿qué importancia tenemos? Ninguna, o hasta el punto que permitimos que el espíritu nos tome. Ahí, sí. Luego, nos deja caer nuevamente, cumplió con su deber. No importa, seguimos esperando y en el entretiempo, estamos completamente serenos. Sobre todo: para nadie significamos un peligro. Nadie debe protegerse ante nosotros. Tampoco necesitamos intentar fingir algo o engañarnos. Nada importa. Bueno este fue sobre el movimiento con el espíritu en comparación con el movimiento de la conciencia.

Quizá voy a explicar algo más acerca del alma y el espíritu. Al comienzo, cuando yo en gran medida confiaba en los movimientos de los representantes – y pudimos observar que eran tomados por una fuerza que los guiaba -, hablaba de los movimientos del alma. Sin embargo se comprobó que son movimientos del espíritu. Y hay una clara diferencia entre ellos y los movimientos del alma. Pudimos verlo muy bien en el caso de la representante de la clienta. El movimiento del alma dentro de la conciencia y el movimiento del espíritu. El movimiento del espíritu siempre va en la misma dirección, une lo que estaba separado y posibilita la despedida del pasado. Aquí pudimos verlo muy bien.

Acerca del pasado hay un lindo poema de Rilke. Trata de la queja. Tenemos muchos clientes que comienzan a quejarse de todo tipo de cosas. Y acerca de la queja escribe, “Y sin embargo la queja sigue aprendiendo. Durante noches y noches sigue remontando lo grave que ella pasó”. Esto es pasado, ¿no? Siempre va repitiendo y repitiendo lo que era terrible… Entonces estamos en el campo de la conciencia. Que impide que llegue la compensación y la esperanza de compensación. Sin embargo podemos despedirnos del pasado a través de la ayuda de un movimiento del espíritu. ¿Y cómo es exactamente? Vamos a practicarlo juntos.

Cierren los ojos

Y miramos a nuestro pasado y a todos los que pertenecen. En primer lugar nuestros padres, luego parejas, más tarde hijos, quizás lo que fue difícil, donde teníamos sensación de que algo debería ser puesto en orden y miramos a nuestra culpa. Y también miramos la culpa que sienten otros hacia nosotros y ahora miramos por encima de ello. Y pasamos a movernos con el espíritu y repentinamente comprendemos lo que pasó, por lo que sentimos vergüenza, por lo que nos sentimos culpables, donde enjuiciamos y culpamos a otros. Todo ello es el movimiento del mismo espíritu. Y ahora se lo confiamos todo al movimiento del espíritu. Ahí está cuidado. Ahí tiene un lugar. Y ahí también puede permanecer. Y luego nos movemos con este movimiento del espíritu al presente. Y asentimos a todo tal como es. A las personas con las que tratamos y a nosotros tal como somos. Y Esperamos hasta que el movimiento del espíritu nos tome. Y luego nos entregamos a él. Y ¿qué sucede cuando nos entregamos a este movimiento del espíritu? Estamos profundamente centrados, estamos en paz con nosotros mismos y con los otros tal como son. Y luego repentinamente sentimos lo que significa la felicidad. Lo que significa la felicidad del espíritu. ¿Hay algo más hermoso? ¿Hay algo más hermoso en nuestras relaciones, incluso en las relaciones de pareja? Cuando miramos a nuestra pareja y nos movemos junto con el espíritu, pasamos a movernos con el amor. Un amor del espíritu y sentimos la felicidad espiritual junto con nuestra pareja. Vivimos y sentimos toda la felicidad.