Memorias Transgeneracionales

Un texto de Anne Ancelin Schützenberger

mujer

                                       

  “No somos tan libres como suponemos , pero tenemos la posibilidad salir del destino familiar repetitivo de nuestra historia si comprendemos los complejos lazos que se han tejido en nuestra familia y “descubrimos” los   dramas secretos, las palabras que nunca se dijeron y los duelos inacabados”…

 

“Para evitar la repetición, es necesario tener consciencia de ella” “Un día, mi hija me dijo: -¿Te has dado cuenta, mamá? Tú eres la mayor de dos hermanos, de los que el segundo está muerto; papá es el mayor de dos hermanos, de los que el segundo está muerto y yo soy la mayor de dos hermanos, de los que el segundo está muerto-”.

“Repetir las acciones, las fechas o las edades que han conformado la novela familiar de nuestra línea sucesoria es una manera de mantenernos fieles a nuestros padres, abuelos y demás antepasados, una manera de seguir la tradición familiar y de vivir conforme a ella. Esa lealtad es la que empuja a un estudiante a suspender el examen que su padre nunca aprobó, movido por un deseo inconsciente de no sobrepasar socialmente a su progenitor. O a seguir la profesión de su padre (o su madre), ya sea fabricante de instrumentos musicales de cuerda, notario, panadero, etc.

A veces, esta lealtad supera los límites de lo verosímil y, sin embargo, se repite.” “Mantenemos, literalmente, una poderosa e inconsciente fidelidad a nuestra historia familiar y nos da muchísimo miedo inventar algo nuevo en la vida”…

“Al hacer trabajar a un paciente sobre su familia, su árbol genealógico y sus secretos, a menudo consigo poner al día, en dos o cuatro horas, lo que antes tardaba diez años de diván en conseguir. La realidad de los hechos y las repeticiones saltan a la vista.

Todo se ve más claro desde el principio”. “La historia de las generaciones pasadas puede guiar nuestro destino individual. Lo que significa que algo que un antepasado vivió hace cincuenta o cien años puede orientar las elecciones vitales, determinar la vocación, desencadenar una enfermedad o incluso provocar la caída por las escaleras de un bisnieto. Entonces, qué queda a nuestra libre elección?… Todo! Porque también tenemos la posibilidad de desligarnos de las repeticiones familiares para reconquistar nuestra libertad y empezar, por fin, nuestra propia historia.