Fragmentos del resumen: N.M.Germánica

 Biodescodificacion

 

  Prólogo :

Cuando descubrí la “LEY FÉRREA DEL CANCER” y la del carácter bifásico de las enfermedades, y las presenté en octubre de 1981 en la Universidad de Tubinga como trabajo de habilitación, creía haber descubierto los nexos y vínculos del cáncer. Dos años mas tarde pude poner en evidencia, mediante sucesivas investigaciones que no solo el cáncer sino todas las enfermedades respondían con rigor a estas dos Leyes Biológicas.

Basándome en la embriología y en el estudio del comportamiento logre en 1987 encontrar la 3a y la 4a Ley Biológica. Incluso, para mi sorpresa, pude constatar que todas las enfermedades de la medicina podían explicarse según estas cuatro leyes biológicas, y que esto podía reproducirse en cualquier caso aislado. Gracias a esta visión biológica de las cosas llegue a una consecuencia sorprendente:

Al observar por separado las enfermedades de cada una de las hojas embrionarias, pude constatar que había un sentido biológico evidente. Comprendí que las llamadas enfermedades no representan errores de la naturaleza carentes de sentido y que había que combatir, sino sucesos inteligentes y útiles, de manera que me vi obligado a preguntar ante cada enfermedad:

- ¿Cómo apareció esta “enfermedad”? (el cómo de la “enfermedad”) (¿Cómo?)
– y, ¿Qué sentido biológico tiene? (el para qué de la “enfermedad”) (¿Por qué?)

Llegué a la conclusión de que el sentido biológico de la “enfermedad” solo podemos comprenderlo partiendo de la embriología. Se impuso además la necesidad de considerar el factor biológico-social para comprender el sentido biológico. ¡Una madre “enferma” para provecho de su hijo ó para el de su pareja!

Finalmente surgió en mi la siguiente pregunta: ¿No estará equivocado el concepto de enfermedad que hemos tenido hasta ahora, solo por no haber estado conscientes del sentido biológico (finalidad, utilidad) que tiene toda así apelada enfermedad?

Logré constatar que el sentido biológico de la enfermedad depende de la hoja embrionaria. Por ejemplo, el sentido biológico de las enfermedades de la hoja blastodérmica interna siempre se observa durante la fase de conflicto activo. En cambio, por ejemplo, en las enfermedades de los órganos regidos por la sustancia blanca cerebral siempre se observa el sentido de la enfermedad en la fase de curación, cuando el conflicto está resuelto (segunda fase).

 Todo esto supuso para mí una nueva concepción nosológica del antiguo concepto de “enfermedad”. Y por este motivo, en realidad, no deberíamos hablar de “enfermedades” en el sentido tradicional, sino de Programas Especiales de la Naturaleza con pleno Sentido Biológico, con una determinada finalidad útil, a los que llamaremos en adelante SBS (Sinnvollen Biologische Sonderprogramme).

* El inicio de este Programa Especial de la Naturaleza (SBS), el DHS (Síndrome de Dirk Hamer), es un evento de gran utilidad y con mucho sentido pues pone en marcha dicho programa especial.
* La finalidad de este trabajo de habilitación es explicar el proceso que me ha llevado a esta nueva visión dentro del campo de las ciencias médicas. Lo que denominábamos “enfermedad” es, desde el punto de vista científico-nosológico un suceso teleológicamente real con un sentido biológico muy claro -un Programa Biológico Especial de la Naturaleza, de gran utilidad (SBS).

Capítulo I
La Nueva Medicina Germánica como disciplina científica de la naturaleza y sus cinco leyes biológicas

Si hablo de una NUEVA MEDICINA en contra distinción a una “medicina antigua”, conviene que explique primero, lo que yo entiendo por NUEVA MEDICINA. Se trata de una nueva concepción de la medicina que tiene en cuenta un organismo universal comprendido por la unión de la psique, como integradora de todas las funciones del comportamiento y de los conflictos, el cerebro, como “ordenador” que controla todas estas funciones del comportamiento y de los conflictos, y los órganos, que expresan los resultados de estos sucesos. Todo esto es incluso un poco más complejo, pues el ordenador que es nuestro cerebro programa en realidad al programador que es la psique y por lo tanto se programa a sí mismo.

La NUEVA MEDICINA es una ciencia empírica. Se fundamenta en 5 Leyes Biológicas descubiertas empíricamente que se aplican en cada caso particular de “enfermedad” de forma rigurosamente científica.

No precisa dogmas, tampoco hipótesis o las denominadas probabilidades estadísticas. Es una disciplina clara y lógica, fácilmente comprensible y comprobable por cualquier individuo con una inteligencia normal, pues se ciñe obligadamente a las leyes científicas de la lógica causal.

Términos corno materialismo, idealismo o metafísica están aquí fuera de lugar. Hay muchas cosas en la naturaleza que no comprendemos y que denominamos metafísicas en lugar de metagnósicas, pero lo que sucede en realidad es que para la mayor parte de fenómenos metafísicos no hemos tenido, ni tenemos aún, la llave apropiada para lograr comprenderlos. De esta manera un simple rayo acompañado de su trueno fueron considerados durante siglos, y hasta hace muy poco, como “fuerzas metafísicas”. Desde que lo podemos comprender, a la luz de la física y la electricidad, aquel suceso no ha perdido su carácter de milagro metagnósico, pues la cantidad de fenómenos que aún no entendemos en dicho acontecimiento y que antiguamente recibían atributos divinos, más bien ha aumentado.

Los médicos siempre hemos deseado tener una ciencia que se adapte a métodos científicos y a leyes naturales, es decir, una ciencia exacta. En nuestro fuero interno nos hemos concedido, en realidad, el derecho de consideramos eminentemente científicos. Pero la realidad presentaba otro aspecto. Había demasiadas hipótesis que teníamos que aceptar obligatoriamente (esto lo estudiaremos en el siguiente capítulo). Nos parecía legítimo encadenar una serie de hipótesis para “demostrar” las cosas más arriesgadas. Pero se trataba sólo de apariencias, puesto que carecíamos de auténticas leyes biológicas como en las ciencias naturales.

Precisamente en la actualidad asistimos a una división de la medicina en “medicina orgánica” y “medicina psíquica”, es decir, psicoterapia. Si el médico indica que no hay afección orgánica, entonces el psicoterapeuta tiene vía libre para tratar las enfermedades “puramente psíquicas”. Dicha subdivisión es absurda para quien trabaja con la NUEVA MEDICINA, pues aquí no se puede separar y dividir: psique, cerebro y órgano son 3 planos del mismo organismo. ¡Su evolución siempre es sincrónica!